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Y sin embargo te quiero

El blog de Luis Carlos Alcoba

Y sin embargo
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Jaguar Type 01: un coche imponente con detalles mediocres

Después de dos años de espera, Jaguar ha presentado su Type 01, la versión de serie del Type 00, cuya aparición en Noviembre de 2024 provocó reacciones tumultuosas. Este Type 01 es el primer modelo de la nueva vida de Jaguar, ha generado críticas no tan negativas y merece, como su antecesor el Type 00, un análisis sosegado y por partes.

La versión de producción del primer coche de la nueva era de Jaguar es el Type 01 (léase “Type Zero One”), que marca el lenguaje de diseño que deberán seguir sus futuros compañeros de gama, los Type 02 y Type 03. De estos no se ha adelantado descripción alguna, aunque la lógica del mercado dice que deberían ser un coupé o convertible y un SUV. El Type 01 proviene del prototipo Type 00, que al presentarse en 2024 generó una enorme repercusión en todo tipo de medios, con un porcentaje elevado de críticas duras e, incluso, crueles. También este blog le dedicó su tiempo, como figura aquí.

Después de que el pasado 6 de Octubre se presentara en Nueva York el Type 01, volvió la catarata de críticas, aunque en esta ocasión el ruido en los medios ha sido más prudente. Para poder juzgarlo de modo ecuánime, lo mejor es ir por partes y empezar por el principio: repasemos sus antecedentes, analicemos luego la ingeniería del vehículo, y su diseño interior y exterior, para luego pasar al complejo apartado de su habitabilidad. Por último, habrá que situarlo en el mercado y frente a sus rivales. Lo difícil será alcanzar alguna conclusión.

Aun no habíamos sufrido el Covid cuando JLR decidió que sus marcas relacionadas con Land Rover pasarían de la categoría premium a la de vehículos de lujo, y que Jaguar fabricaría solo vehículos eléctricos, de lujo, y con aspecto poco convencional. Toda la energía se centró en este objetivo, hasta tal punto que a principios del verano de 2024 se detuvo la producción de los modelos de la anterior gama, los concesionarios se han limitado desde entonces a vender esos últimos coches, y han quedado a la espera del inicio de la nueva era. Cuando en Noviembre de 2024 se presentó el Type 00, se anunció que las ventas de la versión de serie arrancarían a finales de 2026, solo que el ciberataque que sufrió JLR en el otoño de 2025 trastocó los planes: casi dos meses con la empresa parada (producción, administración, diseño y desarrollo de nuevos modelos, …) han hecho que en Octubre de 2026 llegue un Type 01, con apertura de pedidos a principios de 2027, y con las primeras entregas prometidas para el segundo semestre del año.

Mientras tanto, en Mayo de 2025, JLR despidió a la agencia que había organizado el lanzamiento del Type 00; ese verano el entonces CEO, Adrian Mardell, abandonó la compañía (y fue sustituido por un hindú enviado por Tata, propietario de JLR) y el reputado Gerry McGovern, director de diseño de JLR y artífice del éxito estético de los Range Rover y Defender, dejó su trabajo en circunstancias nunca aclaradas.

Este planteamiento supone que Jaguar se lo juega todo a una carta, que las ventas que se realicen desde 2027 deben amortizar los inmensos gastos de desarrollo de la nueva gama más los gastos de más de dos años con la producción parada, y que los líderes que idearon e impulsaron el proyecto ya no están en la empresa.

La importancia de las proporciones: el Jaguar Type 01 no parece grande cuando está solo en la foto, porque es a la vez largo (5.235 mm) y ancho (2.006 mm).
Se han eliminado las celdas de la batería en la zona de los pies de los pasajeros para que estén más cómodos. El hueco se ha bautizado como «feet garage», garaje de los pies. Y esas celdas han pasado a ubicarse en el capó.

A la vista del resultado, es evidente que el diseño, especialmente el exterior, del Jaguar Type 01 ha condicionado los demás aspectos del proyecto, especialmente la ingeniería. El concepto general está claro: una berlina (por tanto, con cuatro puertas y tres volúmenes), grande, solo en versión eléctrica, con prestaciones suficientes para ser considerada un Gran Turismo, para la que se ha diseñado una plataforma que compartirá con el resto de modelos de la futura gama de Jaguar. La plataforma se ha bautizado con el poco ingenioso nombre de JEA (Jaguar Electric Architecture), y responde a lo habitual en la actualidad: una estructura plana que alberga las baterías, con los motores eléctricos y sus accesorios justo sobre los ejes, que suele recibir el nombre de skateboard o monopatín, porque recuerda a uno, sobre el que se pueden instalar carrocerías variadas. Esta disposición tiene la ventaja de que admite diferentes tipos de configuraciones y despeja el habitáculo; por el contrario, al colocar el habitáculo encima de las baterías, o reduce la altura interior u obliga a una carrocería alta. En la aplicación de esta JEA al Type 01 son importantes algunas dimensiones, en unos casos a favor y en otros en contra: la longitud exterior de la carrocería es enorme (5.235 mm), así como la batalla (3.200 mm). También es ancha (poco más de dos metros), sin embargo, es baja para ser un vehículo eléctrico (1.403 mm). Más adelante descubriremos cómo y a cambio de qué se ha conseguido esa altura reducida. Igualmente es elevada la distancia entre el eje delantero y la vertical del montante A: nada menos que 898 mm en el valor que tradicionalmente define a los vehículos de lujo. Las llantas son de 23”, con la opción de 21” para que quepan cadenas cuando sean necesarias.

La batería incorporada a la plataforma tiene 118 kWh y alimenta tres motores: cada uno de los dos traseros tiene una potencia de 310 kW (unos 422 CV) y el delantero llega a los 260 kW (353 CV). La potencia real máxima son 1.030 CV. Cuando la exigencia de conducción es baja, por ejemplo, en conducción urbana, solo actúa el motor delantero, por lo que el Type 01 es un tracción delantera; si aumentan las solicitudes del conductor, pueden llegar a actuar los tres motores simultáneamente, lo que convierte al coche en un tracción total. Esto sucede si el cliente quiere comprobar que la aceleración desde parado hasta 100 km/h es de solo 3,2 segundos, y de 4,0 segundos de 100 a 200 km/h.

Las baterías admiten carga mediante corriente alterna y corriente continua. Haciendo un guiño a los Jaguar clásicos que tenían dos depósitos de gasolina y dos bocas de llenado, una a cada lado del vehículo, el Type 01 tiene dos enchufes de carga, uno en cada aleta delantera: en la izquierda para AC y en la derecha para DC.

Para conseguir un coche bajo con suficiente altura interior, especialmente en las plazas traseras, se han eliminado las celdas de la batería en la zona de los pies de los pasajeros. A este hueco se le ha bautizado con el pomposo nombre de feet garage, garaje de los pies. Esto permite bajar la banqueta del asiento sin comprometer la comodidad de los pasajeros ni la habitabilidad. Para compensar esta disminución del número de celdas, se han colocado 32 por delante del montante A, en la parte posterior del larguísimo morro.

Jaguar lo ha llamado «el panel imposible», por las dificultades en su fabricación: tres metros de largo y medio de profundidad en una sola pieza.

Por lo que se refiere a la estructura del coche, una berlina grande, potente y pesada necesita elevada rigidez para que su comportamiento dinámico sea bueno. De lo contrario, esa mezcla de alta potencia y mucho peso, más los pares generados por la distancia entre ejes (¡3,2 metros!) provocarían deformaciones que se transmitirían en forma de sensación de imprecisión al conducir y reacciones extrañas en curvas. Para evitarlo, la rigidez torsional de la carrocería alcanza valores que nunca se han visto en un vehículo de este segmento, aunque a cambio de dos pegas. Una es, evidentemente, el peso. Aunque no hay dato oficial, por más que los medios invitados a la presentación insistieron en preguntar, las filtraciones lo sitúan entre 2,7 y 2,9 toneladas, todo un desafío para el consumo, el comportamiento dinámico y los frenos. La otra es que reforzar la carrocería ha obligado, curiosamente, a sacrificar la luneta trasera para no perjudicar la aerodinámica.

Para que una carrocería sea rígida a torsión debe estar cerrada (cada puerta y cada capot reduce esa rigidez), tener anillos transversales que reduzcan la deformación y unir estos. Generalmente hay un anillo a la altura de cada montante: el primero enmarca por arriba el parabrisas y se cierra por debajo de los pies de los ocupantes de los asientos delanteros; el siguiente abraza la carrocería en la zona entre asientos delanteros y traseros, y el tercero lo hace justo tras el asiento trasero y por encima de las cabezas de sus ocupantes. Y justo aquí apareció la dificultad en el Jaguar Type 01: la ubicación óptima para este anillo molestaba la posición de las cabezas de los pasajeros al reducir la altura interior, u obligaba a levantar el perfil del techo, lo que aumentaría el consumo y crearía un perfil más rígido y menos de coupé. La solución consistió en retrasar la posición del anillo, lo que, a cambio de comodidad para los pasajeros y un perfil estéticamente agradable, bloqueaba la visión hacia atrás del conductor a través de su retrovisor interior. La solución a esta nueva pega pasó por eliminar la luneta trasera y mantener la carrocería cerrada, montar una cámara de visión trasera en el techo, y sustituir el retrovisor por una pantalla pequeña. También en recuerdo de los coches clásicos, especialmente los descapotables, esta pantalla no se coloca colgando del techo, en la parte delantera del habitáculo, sino apoyada en el salpicadero. La solución, que técnicamente es impecable, no deja de parecer forzada, para que en la comunicación de producto se haga referencia, una vez más, al pasado de Jaguar. Eso sí, ¿cuánto le importa esa herencia a los clientes objetivo del Type 01?

En esta vista se ve al Jaguar Type 01 sólido y casi pesado. Influyen en esta sensación sobre todo el enorme capó y la ausencia de luneta trasera.
Los vehículos eléctricos necesitan menos refrigeración que los térmicos, por lo que sus frontales suelen ser más cerrados. Pero en el Type 01 la entrada de aire está parcialmente tapada por la placa de matrícula, que no suele aparecer en las fotos de prensa.

El diseño exterior respeta las ideas del Type 00, solo que con cuatro puertas en lugar de dos. Las medidas ya mencionadas son lo más destacado, aunque las inmensas llantas de 23 “ de diámetro hacen parecer al coche más pequeño.

El frontal esconde las cámaras y los sensores de modo más discreto que, por ejemplo, los Audi actuales, y como los vehículos eléctricos necesitan menos refrigeración que los térmicos, gran parte de ese frontal está cerrado. La parte inferior central, totalmente negra, tiene entradas de aire que se abren en función de las necesidades de refrigeración, aunque quedará parcialmente tapada por la matrícula, que curiosamente no aparece en las fotos de prensa.

En el lateral destacan las puertas sin marco y con tiradores retráctiles. Como este sistema se acaba de prohibir en China, se está diseñando un procedimiento específico para ese mercado.

En Jaguar presumen de lo que llaman the impossible panel, la pieza de tres metros de longitud que comienza en la parte superior del parabrisas, se prolonga en el techo y llega a formar el montante C y la aleta trasera, con casi medio metro de profundidad. Desde el punto de vista de la ingeniería de producción es indudable que tiene mérito fabricar por estampación una pieza tan compleja.

Diseño interior limpio, casi nórdico, aunque con errores en lo práctico: la pantalla grande está sobrecargada de información y tapa parcialmente a la del retrovisor. Y la pantalla central parece un iPhone que alguien ha dejado ahí.
Aquí las proporciones no engañan: el habitáculo es pequeño, y estrecho atrás, comparado con el tamaño general.

El diseño interior parece una versión evolucionada y lujosa de los conceptos con los que han trabajado Volvo y Polestar en los últimos años, una sencillez nórdica con materiales acogedores, solo que con un toque británico.

Tras unos años de abuso de pantallas y de su tamaño por parte de muchos fabricantes, Jaguar ha intentado no entrar en el juego de más es mejor, aunque con un resultado solo mediocre. Es razonable que el conductor tenga una gran pantalla delante que le permita controlar lo necesario desde el punto de vista de la seguridad, y que lo referido a climatización e infoentretenimiento se gestione desde una pantalla compartida con el pasajero. Y si en lugar de retrovisor hay una cámara trasera, será necesaria una tercera pantalla. Lo difícil es relacionar esas tres pantallas desde los puntos de vista prácticos y estéticos, y ahí es donde el Type 01 debería mejorar.

La pantalla central es grande y está sobrecargada de información porque se encarga de funciones que antes correspondían a los tradicionales mandos de la columna de dirección, que en este Jaguar se han simplificado. Al ser grande la pantalla, desde el ángulo del conductor tapa parcialmente la pantalla del retrovisor. Y se acerca en exceso a la que comparte con el pasajero, que además cae en el error de parecer un iPhone que alguien ha colocado ahí en el medio.

El tamaño exterior de las puertas es el correcto para las dimensiones generales del Type 01, y parece asegurar un acceso cómodo al interior., …
… solo que los refuerzos de la estructura dejan un hueco de paso más bien justo: estribos altos delante y detrás, y poco hueco a la altura de la cabeza.

Con todo, el punto más comprometido de este coche que mide, no lo olvidemos, 5.235 mm de largo y algo más de dos mil de ancho es la habitabilidad. Las dos puertas laterales parecen grandes porque sus paneles exteriores lo son. Solo que el acceso al habitáculo no se define por el tamaño exterior de las puertas, si no por el del hueco en la estructura por el que se accede. La cuestión del acceso a los coches ya se trató recientemente en este blog (aquí) y el Type 01 es un estupendo mal ejemplo: se ha conseguido rigidez torsional a base de cerrar la estructura, especialmente abajo, con los que los estribos quedan altos, y en la parte superior de las puertas. De este modo, los pasajeros deben levantar mucho los pies para acceder, y luego girar el cuello para meter la cabeza por la estrechez superior.

Tampoco la longitud del habitáculo es excesiva, y dos personas altas sentadas una detrás de otra tendrán incomodidad. El respaldo del asiento trasero está retrasado respecto al pilar C, lo que obliga a incorporarse y avanzar para abandonar el habitáculo, como quien se sienta en un sofá que se hunde; retrasar ese respaldo es común en berlinas de representación para que los pasajeros queden ocultos por seguridad o discreción (hablamos de mandatarios del nivel de jefes de estado o monarcas), pero se hace mediante puertas largas cuya parte posterior se alinea con el respaldo, y así no dificultan el acceso ni la salida.

Llama la atención que no haya separación entre el habitáculo y el maletero: ni bandeja superior fija, ni cortinilla retráctil.

El maletero tiene una capacidad de 450 litros, más un hueco inferior (entre los motores traseros y el paragolpes) de otros cien. Parece mucho, solo que el actual BMW Serie 3, con propulsión trasera, y esa zona ocupada también por un depósito de combustible y un silenciador tiene también un maletero de 450 litros.

Permanece el misterio sobre qué hay bajo el capó delantero, ya que no hay información, fotos ni vídeos, y en la presentación a la prensa los capós estaban cerrados. Sabemos que en la parte frontal está la zona de deformación controlada, y en la posterior las 32 celdas de la batería que compensan las que se pierden en el garaje de los pies, pero ¿y el resto?

El Jaguar Type 01 sale al mercado y se enfrenta a una competencia dura: Lucir Air Grand Touring, Range Rover eléctrico, Porsche Cayenne, Bentley Torcal, …

Con todo lo anterior, y un precio de partida de 130.000 libras esterlinas en el Reino Unido, ¿cuáles con los rivales del Jaguar Type 01 en el mercado? Si lo juzgamos como un vehículo eléctrico de lujo, grande, y con ese precio, los rivales serían el Porsche Cayenne en su versión eléctrica y el Lucid Air Grand Touring, que empieza ahora a llegar a Europa. Curiosamente, en breve aparecerá un duro rival con el mismo precio y similar tecnología, también fabricado por JLR: el Ranger Rover en versión eléctrica.

Si nos olvidamos del dinero y hablamos solo de exclusividad en vehículos que llaman la atención, los rivales cambian. Sobre la misma plataforma del Cayenne se ha creado el Bentley Torcal, más caro que el Type 01 (desde 190.000 libras en su país de origen), aunque con bastante más nivel. Y si el presupuesto se puede estirar, es imprescindible mencionar al Ferrari Luce.

Hay muchos paralelismos entre el Aston Martin Lagonda de 1974 y el Jaguar Type 01 de 2026: los lanzan marcas británicas en apuros, sus dimensiones son grandes, las proporciones atrevidas, técnicamente son avanzados, y mezclan méritos y errores.

Puestos a escoger entre el primer grupo y, a falta de más datos, me quedaría con la elegancia discreta del Range Rover. En caso de pasar al segundo, no puedo dejar de pensar en el Aston Martin Lagonda, el que se fabricó entre 1974 y 1990, por los paralelismos entre él y el nuevo Jaguar. Ambos vienen de marcas británicas de prestigio, se fabricaron en momentos complicados para ambas, son berlinas clásicas en su concepto con líneas atrevidas e ideas técnicas avanzadas para su época. Los dos tienen una habitabilidad comprometida y se lanzaron con un precio elevado, y es esa mezcla de objetivos quijotescos junto a grandes aciertos revueltos con apartados mediocres lo que les hace tan atractivos como dignos de duda.

Hace unos meses se lanzó el Ferrari Luce, y las críticas fueron duras hasta que se anunció que en pocos meses se había vendido toda la producción del año. Nadie sabe cómo reaccionará ese cliente objetivo al que ahora se dirige Jaguar, y menos aun cómo se desarrollará la economía en los próximos meses, de modo que lo mejor es quedar prudentemente a la espera de los datos, mientras aparcamos las sensaciones.

Eso sí, en el segundo grupo de competidores del Type 01 no me quedaría con ninguno de los mencionados. Cogería ese presupuesto, encargaría un Range Rover eléctrico en color verde inglés, y buscaría un Aston Martin Lagonda de la primera serie, con cambio manual y bien restaurado.

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